9 mayo, 2012

Las 200 claves del sector cárnico: #5 La feria Alimentaria

 

Alimentaria Barcelona es la feria de alimentación más importante de España y una de las más prestigiosas a nivel internacional. Cada dos años, los profesionales de la industria se dan cita en el recinto ferial de Fira de Barcelona para encontrarse con proveedores y clientes, así como conocer cuáles son las tendencias de futuro, las novedades que captarán la atención de los consumidores en los años siguientes.

Uno de los aspectos destacados de esta feria es su división sectorial, pasando de los siete salones de 1992 a catorce en la última edición, celebrada en marzo de 2010. Esto demuestra el éxito de un formato que permite el acceso directo a lo que los profesionales demandan. Entre estos salones, destaca edición tras edición Intercarn, espacio de la carne y productos cárnicos. Aunque se trata de una feria básicamente de producto alimentario, en el salón Restaurama se incluye equipamiento y servicios para hostelería y restauración. Uno de los elementos característicos de Alimentaria ha sido, desde su nacimiento, su sede, el recinto de Montjüic en la Plaza de España de Barcelona.

En los últimos años, debido al crecimiento del certamen y a una necesaria adaptación a los nuevos tiempos, se ha ido trasladando a un espacio más moderno y funcional, el recinto Gran Vía. En las ediciones de 2006 y 2008 se dividió en ambos lugares mientras que la convocatoria de 2010 ya se celebró de manera íntegra en el nuevo emplazamiento. Alimentaria ha generado actividades que ya se han consolidado como marcas de referencia en la industria alimentaria como su espacio de nuevas tendencias Innoval o espacios de discusión y debate como el Congreso de la Dieta Mediterránea y el Foro Internacional de la Alimentación. Otra actividad paralela de gran interés es BCN Vanguardia en el que chefs de prestigio internacional llevan a cabo presentaciones en el marco de la feria. A lo largo de estos veinte años, Alimentaria Barcelona ha recibido la visita no solo de profesionales y público en general, sino también de numerosas personalidades de la política, el deporte o la gastronomía que no han querido perderse un evento que centra la atención de la ciudad durante una semana.

La última edición de la feria, celebrada del  2012, ha supuesto un notable impulso para el sector alimentario con la participación de 4.000 empresas y la visita de 142.000 profesionales que pusieron, como decíamos aquí, el sector en hora.

2 abril, 2012

Poniendo el sector en hora

 

De entre todas las bestias que están a nuestro alrededor, acechando detrás de los matorrales, esperando su momento en el interior de las guaridas, aullando en la noche para amedrentarnos, el mayor depredador, aquel al que tememos más que a ningún otro y no sabemos combatir, es el tiempo.

Somos incapaces de comprender y asimilar el paso del tiempo y por ello hemos inventado los relojes y los calendarios, instrumentos que nos ayudan a medir y entender el transitar mecánico e inagotable de las horas y los días.

En el ámbito profesional, la única manera de conocer lo que sucede y comprender lo que pasa a nuestro alrededor, medir el tiempo en que vivimos, son las ferias.

Desde hace algunos años, las ferias profesionales se hallan en entredicho porque las autopistas de la información –el uso generalizado de correo electrónico, el despegue de las redes sociales…– pueden hacernos pensar que no es necesario verse para hacer negocios, basta con una pantalla, una conexión ethernet, las yemas de los dedos pulsando las teclas.

Quizás sí, quizás no.

Es cierto que una feria ya no es el único lugar en el que se pueden establecer relaciones comerciales, pero no cabe duda de que siguen manteniendo su relevancia dentro de la industria tal y como ha puesto de manifiesto la última edición de Alimentaria.

Más de 140.000 profesionales se dieron cita entre el 26 y el 29 de marzo en el recinto ferial Gran Vía de Fira de Barcelona. Puede que sea porque duraba cuatro días en lugar de los cinco de ediciones anteriores o porque la huelga general del 29 de marzo llevó a muchos a acercarse durante las tres primeras jornadas, lo cierto es que los pasillos de la feria estaban esos días a rebosar, principalmente en salones como Intercarn –del que ya hablamos aquí– y Multiproducto.

También el Pabellón de las Autonomías fue uno de los más visitados. Con el tiempo, se ha convertido e un emblema de Alimentaria porque viene a ser un mapa, una fotografía, un fresco de nuestra industria de alimentación y de la cultura gastronómica nacional.

 

 

El más bullicioso, suele ser, sin embargo, el salón Intervin, dedicado al vino. No sabemos, ¡hip! las razones por las que la gente suele estar tan ¡hip! alegre y dicharachera en él. En este espacio se ven los stands más espectaculares de la feria, ya que la imagen ¡hip! es una de las partes esenciales de este producto. Estuvimos allí probando algunos de ¡hip! los caldos que presentaban los expositores y la verdad es que, ¡hip! profesionalmente hablando, la visita mereció la pena. ¡Hip!

Alimentaria fue escenario, además, de una ingente cantidad de actividades paralelas verdaderamente interesantes como la muestra de los Premios Best Pack, el espacio Innoval, el Congreso de la Dieta Mediterránea, BCNVanguardia y muchas otras conferencias, charlas y jornadas acerca de lo que verdaderamente nos importa: el futuro, lo que le espera a la vuelta de la esquina a la industria alimentaria.

 

 

Así pues, quizás porque no podemos despojarnos de cierto atavismo, o quizás porque todavía una videoconferencia no es lo mismo que un almuerzo en El país de los 100 Quesos, el caso es que, una vez más, Alimentaria ha vuelto a conseguir eso que tan solo encuentra quien no lo busca: el éxito.

En definitiva, no tengo duda de que dentro de dos años volveremos a vernos en Alimentaria, el reloj de la industria, para poner el reloj de la alimentación en hora.

 

D. Barreiro – eurocarne

30 marzo, 2012

¿Quién le pone el cascabel al ibérico?

jamones ibéricos

Nadie duda que el jamón curado es una de las joyas gastronómicas de la gastronomía española y así quedó demostrado en la edición de Alimentaria que finalizó ayer mismo. Eran numerosas las empresas que dentro de Intercarn o a través de su participación en los stands de las comunidades autónomas, mostraban jamones curados, tanto de cerdo blanco como ibéricos y acogidos a figuras de calidad.

Se trata pues de un loable esfuerzo por parte de las empresas y más teniendo en cuenta los problemas y las situaciones que algunos de los expositores están pasando (con expedientes de regulación de empleo en algunos de los casos) por falta de financiación para impulsar la producción y con la necesidad de vender, a precios hasta ahora increíbles, el stock de piezas acumuladas en las bodegas.

Los resultados de la campaña de promoción del consumo llevada a cabo por la interprofesional Asici a finales del pasado año, más allá de saber si fue acertada o no, aún no se han hecho públicos. Además, los industriales cárnicos tienen que afrontar la subida de precio del ganado. No en vano, el ibérico cruzado con otras razas y alimentado a base de pienso es el mayoritario (2,05 millones del total de 2,46 millones de sacrificios realizados en 2011)

Y los ganaderos de cerdo ibérico puro se ven obligados a vender sus animales a precios con los que no logran mantener sus explotaciones. Eso aquellos que no tengan contratos firmados previamente y vean como los costes suben y el precio de venta se mantiene fijo, con las consecuentes pérdidas.

Por todo ello, la situación actual se plantea como una tormenta perfecta a la que se ve una difícil salida.

Pero si que hay algo en que la mayoría del sector está de acuerdo, tanto ganaderos como industriales, es en que hay que cambiar la actual Norma del Ibérico. Hasta ahí bien pero luego llegan las grandes diferencias. Por un lado, los productores y ganaderos de las zonas del sur del país reclaman una mayor preponderancia de la raza y la vinculación geográfica a las zonas tradicionales de producción en la clasificación de las piezas, y las de otras zonas del país que buscan una diferenciación más ligada al sistema de alimentación de los animales. Hay llegamos, como en otros muchos temas de este país, a las dos Españas.

Desde Extremadura y Andalucía se alcanzan acuerdos, incluso refrendados por parte de las administraciones autonómicas, para la futura modificación y también los industriales cárnicos han mostrado sus posiciones a través de diversas reuniones con los responsables ministeriales. Por tanto, ahora solo queda esperar a ver qué cambios son consensuados con los nuevos responsables de Agricultura.

Todo esto ocurre mientras conocemos las cifras del RIBER referentes a 2011 en cuanto a sacrificios y piezas amparadas por la Norma de Calidad. Lejos de estallar la burbuja del ibérico parece más bien que se fue incrementando durante 2011 con fuertes crecimientos.

Por todo ello ¿no está aún totalmente clara la necesidad de mejorar la Norma del Ibérico? ¿Hasta cuándo se podrán mantener los actuales niveles de sacrificio si los productos curados no tienen una buena salida? ¿Cómo admitirá el consumidor una subida de precios en el producto si la situación se recupera? ¿Quién está capacitado para solventar la actual situación?

En definitiva, ¿quién se atreve a ponerle el cascabel al ibérico?

J. Cruz

29 marzo, 2012

Un vampiro en Alimentaria

 

Tengo varios amigos guionistas a quienes, cariñosamente, suelo llamar vampiros.

La razón principal es que tienen la tez pálida, ojeras hasta los tobillos y viven de noche, pero también que se dedican a chupar la sangre que les sirve de alimento, no compuesta en este caso de glóbulos rojos sino de conversaciones.

Si un día quedas para tomar una cerveza con un guionista, lo más probable es que en un momento determinado de la charleta se quede mirando para otro lado ante algo que has dicho y pocos días después veas tus palabras en boca del actor de turno en una serie de televisión.

Los periodistas también somos, os lo confieso, algo vampiros.

El martes, mientras comía en uno de los restaurantes de Alimentaria, me dediqué a escuchar la conversación de la mesa de al lado en la que un expositor se quejaba amargamente a otro de que su hijo adolescente no le hacía caso alguno:

– Le hablo, pero no me escucha.

– Mándale un WhatsApp – le respondió el otro.

– ¿Cómo?

– Se comunican así, es la única manera que tienes de que te responda.

Creo que ese expositor tenía razón ya que es evidente que los tiempos han cambiado, pero no solo en la comunicación, también para el consumo.

Esa es la idea en la que se basa la aplicación eScan de AECOC que ha sido presentada esta mañana en el auditorio de The Alimentaria Hub bajo el título ¿Qué información de sus productos tiene el consumidor en su móvil?

Como se citó durante la charla, existen en el mundo más teléfonos móviles que cepillos de dientes y es necesario aportar a los consumidores información de los productos adaptada a su principal herramienta de comunicación: el móvil. eScan es precisamente eso, una fusión entre el código de barras y el móvil que tiene como objetivo renovar la relación entre las compañías de gran consumo y sus consumidores.

Aquí os dejo un vídeo con la demostración que Sergi Cardona, responsable MobileCom en AECOC, hizo durante la ponencia:

 

 

Como podéis ver, es sencillo y de interés indudable para las empresas, con una gran ventaja añadida: es posible ofrecer al consumidor toda la información que consideres y, al ser a través de una lectura en el código de barras, no requiere modificación del etiquetado.

¿Quieres que te escuche el cliente? Haz como ese expositor de la mesa de al lado con su hijo adolescente.

¡Ah! Y si estás por la feria, cuidado con lo que dices, un vampiro anda suelto por Alimentaria.

 

D. Barreiro – eurocarne

28 marzo, 2012

He venido aquí a hablar de mi salón

La historia de un género tan especial como la columna periodística no podría entenderse en España sin una figura como Francisco Umbral, sin su acerada manera de escribir, sin su léxico feraz, sin su prodigioso estilo.

Tampoco podría entenderse, en buena medida, la literatura española de segunda mitad del siglo XX sin el gran Umbral, un hombre que “creó la calle” y desde su pretil dio lecciones de literatura en obras como Mortal y rosa que debéis leer ya si no lo habéis hecho.

El caso es que un escritor tan fecundo y talentoso como Umbral se hizo verdaderamente famoso por su participación en un programa televisivo con una frase ya célebre en nuestro país “he venido aquí a hablar de mi libro”.

Me he acordado de Umbral porque en este blog he dedicado varios posts de Alimentaria a Umberto Eco, a la luz, a la innovación, a la dieta mediterrénea… pero aún no he hablado de mi salón que, al fin y al cabo, es a lo que venía.

Así que os voy a hablar de Intercarn.

Así se denomina el Salón de las carnes y producctos cárnicos, ubicado en el pabellón 5 de Alimentaria, y uno de los más relevantes con 11.200 metros cuadrados de exposición. Fue, de hecho, el primero que colgó el cartel de “no hay billetes” porque las principales empresas de la industria quieren estae presentes en él. Intercarn, que preside Juan José Guibelalde, está resultando, además, uno de los salones más visitados y prueba de ellos son algunas fotografías que os dejo a continuación.

 

 

¿Qué os parece?

Como podéis ver, la última fotografía es del stand de eurocarne, pero he venido aquí a hablar de mi salón, no de mi revista.

 

D. Barreiro – eurocarne

27 marzo, 2012

¿Por qué estamos aquí? Preguntadle al Eco

 

Como podéis ver en la imagen, aquí estamos, en el rincón de bloggers de The Alimentaria Hub, el espacio de innovación de Alimentaria 2012. Todo comenzó hace unas semanas cuando contactó con la redacción de eurocarne –vía twitter, la duda ofende– Patrick Berry a quien había conocido en la presentación de la feria a la prensa internacional el año pasado. Aunque tiene aspecto de bajista de un grupo de rock sureño norteamericano, Patrick es en realidad un experto en todo lo relacionado con marketing viral, el universo 2.0, las redes sociales y demás vidas paralelas cibernéticas.

Tanto él como el departamento de prensa de la feria nos hicieron una de esas ofertas que no es posible rechazar y, además, aceptamos gustosamente porque creemos en las redes sociales, en los blogs y en todo el universo 2.0 como herramienta esencial de la comunicación.

Por eso estamos aquí, aunque, en realidad, no quería hablaros de eso.

Decía el western clásico que “cualquier lugar es bueno para pasar de largo” y, del mismo modo, supongo que el principio, el primer post desde Alimentaria, es tan bueno como cualquier otro para contar por qué estamos aquí, pero no en este espacio de la feria sino tecleando palabras que subimos a internet, contando Alimentaria a través de twitter, subiendo fotografías, colgando vídeos en Youtube.

¿Por qué lo hacemos?

El Eco tiene la respuesta.

Muchos habréis visto a Sean Connery encapuchado en la versión cinematográfica de El nombre de la rosa, la novela, publicada en 1980, que hizo célebre al escritor y semiólogo italiano Umberto Eco. Puede que incluso hayáis leído el libro –saltándoos, eso sí, las páginas en latín– y os gustara aquella misteriosa historia de asesinatos en una abadía de los Apeninos ligures allá por el siglo XIV.

Quince años antes de su reconocimiento popular, Eco había publicado una obra imprescindible en la historia dela teoría de la comunicación. Apocalípticos e integrados analizaba el posicionamiento ante la cultura de los medios de comunicación de masas. Por un lado, estaba la vertiente apocalíptica, que representaban aquellos que querían vivir aferrados al pasado, a la tradición, a la costumbre y, por el otro la integrada, en la que se asume y se valora esa nueva cultura que llega a todos porque todos compartimos los mismos símbolos y podemos acceder a la misma información.

Y ahí, entre los integrados, estamos nosotros.

Consideramos que, a día de hoy, uno no puede quedarse estancado, sino que es necesario integrarse en las nuevas herramientas de comunicación: blogs como este, las redes sociales, los canales audiovisuales… es preciso estar en ellas para seguir avanzando.

Hasta hace unos años, la inmersión en internet por parte de las empresas se basaba en tener una atractiva y usable página web en la que mostrar los productos y servicios. Allí estábamos para quien quisiera venir a vernos. ¡Venid! ¡Mirad qué bien lo hacemos y qué guapos somos!

Lamentablemente, eso ya no es suficiente.

La navegación por internet ha cambiado drásticamente en los últimos años pasando, en otra clasificación clásica de los medios de comunicación en la que no voy a profundizar ahora, de lo centrípeto a lo centrífugo. Ya no podemos esperar a que vengan a vernos, sino que somos nosotros quienes hemos de estar presentes en los timelines de twitter de nuestros clientes, en las principales listas que configuren, en sus muros de facebook, tener nuestros blogs –con opinión directa, útil y eficaz– en la sección de enlaces de los blogs de los otros.

Esa es la nueva realidad y esa es la razón por la que estamos aquí, en el Hub de Alimentaria y animamos a estar a las empresas, porque no hay otra manera.

Porque lo decía el Eco.

 

D. Barreiro – eurocarne

21 marzo, 2012

Nos vemos en el Hub

No, no es el nombre de un bar, ni un barrio de moda, ni siquiera un neologismo del tipo “cool” o “in”.

El Hub es el espacio de Alimentaria dedicado a la innovación, como os contábamos aquí.

Como todos sabéis, el próximo lunes comienza en Barcelona Alimentaria, la madre de todas las ferias de alimentación españolas. Como es habitual, los de eurocarne estaremos allí, en el salón de Intercarn,  con un stand – Pabellón 5, Stand B80 –.

Pero hay más.

En esta edición, la organización de la feria ha querido subirse de manera definitiva al tren de las nuevas tecnologías –ese mercancías que no se detiene para esperar a nadie– y, de la mano de Patrick Berry, de quien un día de estos os hablaremos, ha creado un espacio de bloggers con los principales líderes de opinión del sector alimentario que, a un portátil pegados, darán su punto de vista de lo que va sucediendo, minuto a minuto, en la feria.

Y sí, como os imagináis, hemos sido uno de los seleccionados para participar en esta novedosa iniciativa y desde el lunes podréis seguir aquí –quienes no podáis acudir a la feria– y en las pantallas instaladas en el recinto de Fira de Barcelona –los que estéis en ella– los entresijos de un certamen del que también informaremos puntualmente en nuestra web.

Así que, ya sabéis, si os acercáis por Barcelona, estaremos tecleando palabras como estas detrás de un portátil, en el Hub.

Allí nos vemos.

 

D. Barreiro – eurocarne.

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